Caudal.
Autora: Agueda Sánchez Urrieta Corre por el cuerpo todo un torrente sanguíneo, que desborda un sin fin de energía, sigue un caudal, que muchas veces no encuentra donde poder descansar,tal vez en una emoción no trabajada o en un dolor confuso e incomprendido. Lo importante es que ese caudal está ahí y que mientras no se detenga,dará energía a un ser que sigue su camino y que mientras respire ,tendrá una encomienda,una meta ,un objetivo. Puedes detenerte a sentir lo que tú energía interna ,intenta hablar, tratando de descifrar un cúmulo de pistas muy complejas de entender. Pero , será mejor no entender ,sino recibir, cuidar y armonizar lo que va llegando de tu torrente de energía interna. Alcanza entonces tu plenitud, cuida tu templo sagrado, acéptalo según su torrente y no olvides que tú eres el responsable de estar vigilando que ese caudal descanse en el lugar correcto.